Cable & Wireless ejecuta un plan de inversión que supera los 650 mil balboas con el propósito de expandir la capacidad del sistema de comunicación internacional vía satélite.
Horacio Hoquee, gerente internacional de la compañía telefónica manifestó que una de las razones fundamentales de este proyecto es brindar una opción adicional a los clientes para que cuenten con otros satélites que les permitan recibir servicios de líneas privadas, voz digital y permita conectarse con todas las empresas de telecomunicaciones que utilicen el mismo satélite.
La nueva estación terrena Utivé 4-F3, a pesar de estar enfocada a brindar servicios de telefonía internacional, también servirá de herramienta valiosa en la comunicación pública local vía satélite para los lugares de difícil acceso en este país.
Hoquee explicó que en el caso de la telefonía pública rural, Utivé 4-F3, funcionará como una antena madre, la cual enlazará a las demás antenas de 1.8 metros que a su vez se conectarán con los teléfonos públicos ubicados en sectores inaccesibles de la provincia de Darién, San Blas y otros más.
Los sistemas de comunicación vía satélite, utilizados por primera vez a principio de la década de los sesenta, son capaces de proveer servicios de comunicaciones virtualmente a cualquier parte del mundo sin discriminación en precios o geografía.
Ninguna otra tecnología, incluyendo la fibra óptica, puede lograr este objetivo ni la promesa de la universalidad geográfica.
En Panamá, de acuerdo con David Rodríguez, jefe de la estación terrena, la historia de las telecomunicaciones satelitales se remonta al año de 1968 cuando se iniciaron los estudios de ubicación de la antena.
Sobre el por qué se seleccionó Utivé para la instalación de la antena, Rodríguez manifestó que existen normas internacionales que determinan la ubicación de las mismas.
Estas zonas deben poseer características especiales, tales como estar apartadas del ruido, debido a que los equipos que se utilizan cuentan con amplificaciones que captan los bajos decibeles.
Las perturbaciones provocadas por los radares y los ruidos de los aviones no se registran en Utivé, representando grandes ventajas en la nitidez del mensaje entrante y saliente.
La nueva antena se convierte en la cuarta en ser instalada en Panamá con el fin de mejorara las comunicaciones internacionales. La primera, construida en 1968, fue desactivada para dar paso a las nuevas tecnologías; posteriormente se levantaron otras dos más en 1981 y 1993.
Según expertos, las comunicaciones globales por satélite han sido relegadas desde sus inicios al ámbito institucional y a la navegación marítima y aérea. Pero los grandes avances tecnológicos han verificado que las constelaciones múltiples de satélites de comunicaciones en órbita baja son un ente viable técnica y económicamente.