Aunque en Panamá las cadenas de supermercados son las más dinámicas en inversión y crecimiento, aún presentan "señales de imperfecciones de mercado".
Basadas en su fuerte poder distribuidor, estas cadenas "atentan contra el proveedor con serias exigencias de bajos precios, pagos diferidos, devoluciones injustas de productos y otras prácticas lesivas al productor y al proveedor", señala un estudio realizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Actualmente, agrega, estas cadenas dominan el 32% de los abastos, con tendencia creciente (2 a 3% por año).
Los supermercados, continúa diciendo el estudio del IICA, son empresas "muy difíciles de abordar", así sea por empresarios o proveedores, pues no es un mercado de amplia competencia.
Esta afirmación fue rechazada por Iván Ríos, presidente de la Asociación de Comerciantes y Distribuidores de Víveres y Similares de Panamá, quien señaló que en Panamá "sí existe una abierta y feroz competencia".
Muestra de ello, agregó, es que solo en el distrito de San Miguelito se encuentran a menos de un kilómetro, cinco cadenas de supermercados.