El presidente chileno, Ricardo Lagos, anunció ayer un nuevo programa para crear puestos de trabajo en lo que resta del año, tras reportarse una caída del nivel de desempleo en los últimos 12 meses, en medio de signos de un repunte económico.
El desempleo en el primer trimestre del año fue de 8.2%, un 0.6% menos que en igual período de 2002, informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). "Estamos contentos, porque es un progreso, porque se crearon 165.000 nuevos empleos en un año", dijo Lagos.
"Pero tenemos que apurar el tranco", agregó durante una visita a una planta de caucho cerca de Santiago, durante la cual comunicó el lanzamiento de un plan para adelantar la construcción de obras de infraestructuras por el Estado en el invierno.
A través de licitaciones públicas, el programa bonificará cada nueva contratación de personal que hagan las empresas y hará aportes a convenios de adiestramiento y educación de la mano de obra, con cargo a un fondo de 3,5 millones de dólares. Un trato similar para incentivar a los patrones en 2002 permitió dar trabajo a 62 mil desocupados, de los cuales la mayor parte aún mantiene su trabajo, recordó el presidente.
La desocupación en Chile aumentó a casi un 11.5% en algunos trimestres durante los últimos cuatro años, afectada por un crecimiento económico lento, inferior al 3% anual, atribuido principalmente a la caída de las exportaciones y del consumo doméstico. El 8.2% de desempleo en el primer trimestre de 2003 representa un paro diario medio de 495.370 personas, sobre una fuerza de trabajo de 6.05 millones.
El director de Presupuestos del ministerio de Hacienda, Mario Marcel, destacó ante la prensa que la "alentadora" cifra de desempleo actual refleja "un crecimiento bastante vigoroso" de la contratación, principalmente por acción del empresariado privado, a la par de signos de repunte económico.