El gasto en construcción cayó 0,6% en noviembre en Estados Unidos, más que lo augurado por los analistas, según datos divulgados ayer por el departamento de Comercio.
Se trata de la séptima bajada consecutiva de ese índice, que refleja la debilidad del sector inmobiliario. Los expertos habían anticipado una disminución de cuatro décimas en la construcción.
Además, el departamento de Comercio revisó a la baja su estimativa de octubre, cuando la actividad en las obras se redujo un 0.5%, en lugar de mantenerse estable, como había informado inicialmente. Con los nuevos datos, la tasa interanual acumuló una bajada del 13.2% en noviembre.
En total, el gasto en construcción residencial, comercial y pública ascendió a 900,100 millones de dólares en Estados Unidos en ese mes, la menor cifra en más de seis años.
El sector residencial había dado algunas señales positivas, pero el informe vuelve a mostrar declives, con una bajada del 1.6% en noviembre.
En octubre el gasto en obras en viviendas había subido 4.8%, pues los constructores se apresuraron a terminar los proyectos antes de que acabara un incentivo fiscal para la compra, que el Congreso extendió posteriormente.