La rentabilidad del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años cayó por debajo del 4% por primera vez en más de dos años, porque los descensos en las bolsas mundiales alentaron la demanda de la deuda pública como valor refugio.
Los bonos subieron cuando los futuros sobre acciones estadounidenses cayeron a cerca de los mínimos de los tres últimos meses y el precio del petróleo se acercó a los $100 el barril.