Mientras en Irak caían las bombas y las fuerzas de EU y sus aliados avanzaban desde el sur hacia Bagdad, las bolsas de Wall Street experimentaron su alza más fuerte en 20 años. Según cifras disponibles al cierre del viernes, el índice Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, se ubicó en los 8.521,62 puntos, para completar un alza de un 8.4% en toda la semana que concluye.
La del viernes fue la octava jornada consecutiva de alzas para el Dow Jones, la primera vez que eso ocurre desde diciembre de 1988 y que ha dejado un saldo positivo de casi 1,000 puntos, o un 13.2%, en poco más de una semana, algo inédito en Wall Street.
Con el alza de esta semana, el Dow Jones también recuperó el terreno perdido durante el año y se ubicó por encima del cierre del 31 de diciembre pasado, de 8.341,63 puntos, algo que ningún analista fue capaz de prever que pasaría tan rápido.
El índice Nasdaq, en el que cambia de manos la mayor parte de las acciones de firmas tecnológicas, ganó en la semana un 6% y un 12% desde el martes. A juicio de los expertos, no es que los inversores celebren los avances de los militares estadounidenses comprando acciones, sino que el hecho de que la batalla haya comenzado finalmente, tras meses de incertidumbre, ha liberado muchos capitales que permanecían fuera de los mercados.
Explican los expertos que uno de los principales problemas de la economía de los EU hoy es la baja inversión en capital, en gran parte porque las compañías eran reacias a hacer planes sin saber cuándo se produciría la guerra.
Pero una vez que se sabe que la guerra terminará pronto, se espera un flujo de capitales muy importante para las compañías, lo que se traduce en mayores ingresos y mejores resultados. Junto con las mejores previsiones de beneficios de empresas, las bolsas se ven muy beneficiadas por las bajas en los mercados del oro y los bonos, que al comenzar los combates dejaron de ser atractivos para los inversores.
Pero lo que más ha alegrado a los inversores de Wall Street ha sido sin duda la violenta caída en los precios del petróleo. La fuerte subida del crudo que se experimentó a partir de finales de 2002 hizo que la inflación aumentase peligrosamente en los EU.
Aunque los datos de enero y febrero mostraron alzas importantes en los precios, los analistas explican que eso no es un problema mayor, siempre y cuando no se extienda durante mucho tiempo más. Por eso, los inversores temían que con el inicio de la guerra los precios del crudo se dispararían hasta los 45 o 50 dólares por barril y que la inflación siguiera alta durante varios meses.
Pero lo que ha ocurrido es exactamente lo contrario a lo previsto, pues el precio del crudo ha caído desde cerca de los 37 dólares antes de la guerra hasta los 26.91 dólares del cierre del viernes, para el barril de crudo intermedio de Texas para entrega en mayo, el de referencia en los EU.
Aunque la primera semana de combates no pudo haber dejado un saldo más positivo en Wall Street, muchos analistas llaman a la calma y a no caen en la euforia, pues se cree que aún hay que despejar varios asuntos.
Caen bombas en Irak y suben las bolsas
Indice Dow Jones de Industriales, se ubicó en un alza de un 8.4% toda la semana.