La fuerte caída de las ventas mundiales de General Motors (GM) en el tercer trimestre de este año, anunciada ayer, confirma la grave situación del fabricante, que el año que viene enfrentaría un ejercicio aún peor que el de 2008.
En Norteamérica, donde Estados Unidos está sufriendo una grave crisis económica y financiera, las ventas se redujeron un 18,9% comparadas con las cifras del tercer trimestre de 2007.
Y en Europa, también afectada por la crisis financiera y la ralentización económica mundial, la demanda cayó un 12,3% en el tercer trimestre.
En total, durante el tercer trimestre del año GM vendió 2.114.7609 vehículos, un 11,4% menos que en el 2007.
Además, en los nueve primeros meses de 2008 las ventas de GM sumaron 6.655.751 unidades, un 5,8% menos que en el mismo periodo del años pasado.
GM señaló que el descenso de las ventas "refleja las continuas presiones económicas en el mercado estadounidense", así como "las crecientes presiones en Europa". Jonathan Browning, vicepresidente de Ventas Globales, explicó que "las recientes dificultades en los mercados financieros globales, incluida la reducción de crédito y la caída en los precios de las materias primas, han impactado de forma negativa la demanda".