Portugal ha vuelto a ver cómo los intereses que penalizan su deuda soberana a diez años caían por debajo del 11%, el nivel más bajo desde septiembre, lo que confirma la tendencia observada en las últimas semanas.
Los mercados reaccionaron ayer de forma positiva a la ayuda financiera concedida por la Unión Europea a España para la recapitalización de su sistema bancario, anunciada el pasado sábado, con subidas generalizadas en las bolsas y menor presión de los inversores sobre la deuda soberana.
En este contexto, los títulos portugueses a diez años, el plazo utilizado habitualmente como referencia, se situaban en el 10.98%, una décima menos que a la tasa a la que cerraron el viernes en el mercado secundario, donde se compran y venden las obligaciones adquiridas en subasta pública.
De esta forma, el diferencial respecto al bono alemán a este mismo plazo -es decir, la prima de riesgo- se situaba en los 958 puntos básicos.
La extrema volatilidad a la que estuvieron sometidas las obligaciones lusas ha dado paso a la estabilidad desde el pasado mes de enero.
Presión delos inversores
- Pese a los menores intereses, la presión de los inversores sobre la deuda portuguesa es todavía alta en opinión de la mayoría de analistas, que utilizan los valores del mercado secundario como referencia.