La falta de indicadores que muestren la condición real de pobreza y escasez de los ciudadanos no solo es una problemática de Panamá, se refleja en distintos países de latinoamérica.
En el caso de Panamá una reciente encuesta de Dichter & Neira revela que contrario a las afirmaciones de la reducción de la inflación en el país por parte del Gobierno, los panameños aseguran que el costo de los alimentos continúa aumentando y no prevén que su situación económica mejore. [
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Las vivencias de los panameños están lejos de lo que señalan los indicadores que se toman en cuenta para medir la pobreza como costo de alimentos (Canasta Básica), inflación, tasa de desempleo, entre otros. [
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El Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y la Universidad de Oxford hacen referencia la tema e identifica asegura dimensiones seis indicadores que deberían sumarse a los ya existentes la calidad del empleo ( informalidad, subempleo, malas condiciones laborales), conectividad social ( aislamiento, falta de redes de protección social), indicador de la estigmatización social de la pobreza, discriminación, humillación o discriminación, seguridad física, empoderamiento, bienestar psicológico.
Las instituciones señalan, a través del informe Dimensiones Faltantes en la Medición de la Pobreza, que La ausencia de estos datos produce una discrepancia entre la forma de medir la pobreza y la situación de las personas de escasos recursos.
El reporte pretende impulsar el debate sobre la necesidad de incorporar estas nuevas dimensiones y contribuir así a la formulación de proyectos, programas y políticas públicas orientadas al desarrollo integral y sostenible de América Latina", explica Ana Mercedes Botero, directora de innovación social en CAF.
Según el reporte, la falta de indicadores internacionales de esta índole representa un cuello de botella crítico para que los estudios empíricos logren perfeccionar la medición del desarrollo.
"Uno de los principales retos de estas dimensiones está relacionado con su medición y con tener datos que posibiliten análisis más complejos para comprender la pobreza como fenómeno multidimensional.
El uso de estos nuevos indicadores implica un doble beneficio, ya que por un lado pone el foco de las políticas públicas en las necesidades reales de los más vulnerables y, por otro, permite aplacar la pobreza desde un enfoque multidimensional", afirma Botero.
Si estas dimensiones no se toman en consideración, indica el informe, se corre el riesgo de no aplacar la pobreza en todas sus variantes, ya que cada dimensión está conectada con los aspectos fundamentales de este fenómeno.