Sectores gubernamentales y empresariales informaron el pasado 10 de agosto, tras varias semanas de discusiones, que alcanzaron un acuerdo de reforma fiscal que implicará nuevos impuestos para compensar la merma de recaudaciones que ocasionará el TLC.
Ambos sectores acordaron aumentar la base del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados (ITBIS), que afectaría a 200 nuevos productos.
Se acordó también crear un gravamen al impuesto selectivo de las cervezas y los hidrocarburos.
Sin embargo, la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (ASONAHORES) informó ayer que se retiraba de las negociaciones alegando que sus intereses no fueron adecuadamente defendidos.
Los legisladores dominicanos han expresado en repetidas ocasiones que ratificarán el TLC después que el Gobierno apruebe medidas compensatorias a favor de los productores nacionales, las cuales deberán entrar en vigor conjuntamente con el acuerdo comercial.
El CAFTA ya fue aprobado por el congreso norteamericano y por varios países centroamericanos.