En Estados Unidos ya hay voces que, apoyadas en reportes oficiales publicados esta semana, hablan de la peor recesión económica en más de 20 años. De acuerdo con el Departamento del Comercio, el gasto del consumidor, responsable de casi dos tercios de la actividad económica en el país, bajó en septiembre con la mayor rapidez vista en más de 14 años. Según el informe, la reducción del consumo fue de 1,8 por ciento durante el mes a un ritmo anual de 7.000 millones de dólares, la primera registrada desde mayo de 1999 y la mayor disminución desde enero de 1987, cuando el gasto también bajó 1,8 por ciento.
Para Richard Curtin, director del programa de consumidores de la Universidad de Michigan, "la incertidumbre por el estado de la economía, sumado al miedo que produce la amenaza del ántrax o la posibilidad de nuevos ataques terroristas en E.U. ha generado una actitud de prudencia en el consumidor. Antes que salir a gastar, la gente está optando por ahorrar".
Y la tendencia, según Curtin, está generando un enorme impacto en todos los sectores de la producción. El índice de nuevos pedidos cayó del 50,3 en que se encontraba en septiembre, al 38,3 en octubre, lo que precipitó una disminución en el índice de producción del 51,3 al 40,9. El último informe mensual de la Asociación Nacional de Gerentes de Compra de Estados Unidos (NAPM) corrobora el delicado momento: la actividad manufacturera bajó del 47 por ciento alcanzado en septiembre al 39,8. Esta lectura marca el nivel de mayor debilidad del sector desde febrero de 1991, cuando la economía de Estados Unidos se encontraba en recesión.
"Es un clavo más en el ataúd para la economía. No hay nada de qué aferrarse para sugerir que la economía está lista para salir del agujero ", dice "scar González, economista de la firma John Hancock Financial Services Inc., en referencia a las últimas cifras de la NAPM.
La caída de demanda, como se esperaba, ha generado una oleada de despidos y cierre de pequeñas empresas que están agudizando la espiral del descenso. El aumento de la solicitud de subsidios de empleo demuestra que la situación es grave. Hasta la semana pasada más 3"692.000 estadounidenses habían recurrido al subsidio, el número más alto en 18 años.
El desempleo subió al 5,4 por ciento en octubre, mes en el que se perdieron 415,000 puestos de trabajo, la reducción más severa desde mayo de 1980. Adicionalmente, el Gobierno admitió que los gastos de construcción disminuyeron por quinto mes consecutivo en septiembre, a un ritmo anual de 843,100 millones de dólares.