En 50 líneas el libro explica las controversias que ha generado el CAIR desde su creación en el 2005, argumentando que es un impuesto "parche" o solución parcial al problema de la incapacidad de la administración tributaria para determinar la renta neta de los contribuyentes.
El CAIR es un impuesto tributario que se aplica a las personas naturales que tienen ingresos anuales superiores a los $60.000, y a las jurídicas por arriba de los $150.000.
Domingo Latorraca, presidente de la Cámara de Comercio Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá solicitó que el CAIR sea derogado lo antes posible.
Latorraca sostuvo que el CAIR asfixia a la micro y mediana empresa, impidiéndoles crecer.
Al empresario le preocupa que este impuesto no toma en consideración a los contribuyentes que han registrado pérdidas en un determinado año fiscal.
Para el libro, las críticas al CAIR se unifican en determinar que la administración no tiene la capacidad de determinar la verdadera situación económica de los contribuyentes.
El CAIR implica la renuncia de la Dirección General de Ingresos (DGI) del Ministerio de Economía y Finanzas a ingresos que podría recaudar con una mejor fiscalización de los contribuyentes y a la eliminación de este régimen alternativo.
Según cifras de la DGI, en los primeros seis meses de este año los ingresos aumentaron 15%, recaudando $1, 513 millones, mientras que para el mismo período del 2006 obtuvo 1, 195.6 millones.
En los primeros seis meses del 2007 la Dirección General de Ingresos del Ministerio de Economía y Finanzas recaudó unos $1, 513 millones.
Durante el 2006 se registraron ingresos de más de 2.1 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto, respecto a lo que entraba en el 2004.