Los 635 cajeros automáticos que operan en todo el país no se darán abasto para atender la demanda de los más de 145 mil funcionarios que se aprestan a cobrar mediante el pago electrónico.
Esta situación obligará a los bancos a establecer nuevos cajeros, sobre todo en los lugares cercanos a las oficinas públicas, aseguró Orlando García, gerente general de Telered, empresa que opera esta red electrónica.
Actualmente 23 bancos se han afiliado para ofrecer este servicio a los funcionarios, entre los que se encuentran el Banco General, Cuscatlán, la Caja de Ahorros, Banco Continental, Banco Nacional de Panamá, BAC, HSBC, Banistmo, Credicorp y Banco Uno, entre otros.
Juan Antonio Niño, gerente de Banco Uno, indicó que muchos empleados públicos ya son clientes de los bancos, por lo que la capacidad instalada todavía permite atender un incremento en las operaciones.
Manifestó que al realizar transacciones electrónicas el costo del incremento es menor al de las operaciones manuales.
Al respecto, Erick Garay, coordinador de Proyecto Cuenta Única del Tesoro del Ministerio de Economía y Finanzas, dijo que la iniciativa de que los funcionarios cobren mediante tarjetas de débito se hizo debido a que la afluencia de funcionarios en el Banco Nacional "era fuerte", y a veces los cajeros se quedaban sin fondo.
García recomendó a quienes ingresan a la red automatizada que tengan presentes las medidas de seguridad para evitar ser timados.