La oposición irlandesa acusó ayer al Gobierno de Dublín de "vender" el país y negociar un acuerdo "atroz" con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), por el que accederá durante los próximos tres años a un plan de rescate valorado en 85.000 millones de euros.
El principal partido de la oposición, el conservador Fine Gael, aseguró que la ciudadanía tiene "todo el derecho a estar asustada y preocupada por el futuro", después de que el Gobierno haya "vendido el país bajo unas condiciones deplorables".
En un comunicado, su portavoz de Economía, Michael Noonan, indicó que el tipo de interés que se aplicará al programa de asistencia financiera, estimado en torno al 5.8% y a devolver en siete años y medio, es "demasiado alto y roza lo inasumible", lo que evoca al fantasma de la suspensión de pagos a largo plazo.
"Es preocupante la falta de detalles significativos sobre los planes de reestructuración de los bancos. Una gran parte de la Reserva del Fondo Nacional de Pensiones y otros fondos domésticos irán a parar a un agujero negro para recapitalizar los bancos.