Con un fuerte discurso ante la Organización para la Cooperación y Desarrollo de la Economía (OCDE), el canciller José Miguel Alemán subrayó que la nación es un verdadero proveedor internacional de servicios que recauda ingresos de estas actividades, que en ningún caso, son ficticias o no reguladas, como lo ha reportado el organismo.
Alemán solicitó un campo de juego nivelado entre los miembros del organismo y las economías extraterritoriales (“offshore”).
El funcionario que participó en la Conferencia de la Asociación de la Barra Internacional, celebrada en Durban, Sudáfrica, aceptó que ciertamente, el sector de servicios asciende a más del 75% del Producto Interno Bruto (PIB) y ha contribuido a hacer de Panamá una de las economías más comerciales y abiertas del mundo.
“La economía panameña se ha consolidado como una proveedora de servicios internacionales a través del establecimiento de un sistema bancario, un régimen para compañías aseguradoras, la existencia de la más grande zona libre en el hemisferio occidental, un mercado de valores, principios legales corporativos, que nacen de los que rigen en Estados Unidos”.
Reconoció que como cualquier país en vías de desarrollo en la región o en cualquier parte del mundo, el sistema tributario de Panamá incluye algunos regímenes de incentivos tributarios.
“Esto no es un secreto y su objetivo es legítimo: atraer inversiones locales y extranjeras a sectores particulares de la economía”, indicó el funcionario.
Recalcó que estos regímenes no fueron establecidos para facilitar la evasión fiscal en otros países, como los reportes de la OCDE pretenden decir.
Irónicamente y contrario a la creencia general, la evasión fiscal es castigada con pena de prisión por la legislación panameña, algo que la Secretaría de la OCDE no cree.
Panamá sigue el principio de territorialidad, que no es más, según Alemán que “un principio fiscal” reconocido internacionalmente, el cual es seguido por otros países de la región que no están etiquetados como “paraísos fiscales”.
Sin embargo, los miembros industrializados de la OCDE, siguen un principio tributario más ambicioso que es el “principio de domicilio”.
El ministro indicó que este principio implica la aplicación extraterritorial de la soberanía de los Estados fuera de sus fronteras, con el fin de gravar todas las transacciones de sus nacionales o residentes en cualquier lugar del mundo.
En este contexto, “Panamá aplica el principio de territorialidad a los residentes, así como a los no-residentes, y por lo tanto, es erróneo declarar que Panamá tiene un tratamiento tributario preferencial para todos los ingresos generados en el extranjero, dijo.
Ante el pleno de la OCDE, manifestó que al aplicarse el principio de territorialidad, Panamá entiende y respeta el derecho soberano de otras naciones de gravar ingresos de sus nacionales cuando éstos son generados por transacciones realizadas en esas naciones extranjeras.
A su juicio, ello podría apoyar el argumento de Panamá, de que su sistema tributario no promueve la evasión fiscal.
Este año el Estado panameño firmó la carta compromiso con la OCDE, en la que se compromete a acoger los principios de transparencia y de intercambio de información para asuntos fiscales.
Alemán recalcó que las condiciones establecidas por Panamá incluían el que la OCDE trataría de manera equitativa, a todos los países y jurisdicciones que participaran en la iniciativa, miembros y no-miembros.
Adicionalmente, el compromiso de Panamá implica no afectar su autonomía tributaria y evitar su inclusión en cualquiera nueva lista de paraísos fiscales no cooperadores.
Panamá también sería invitada a participar en iguales términos en cualesquiera foros convocados para discutir el diseño de los estándares internacionalmente aceptados, y no sería forzada a cobrar impuestos a nombre de ninguno.
Canciller defiende economía panameña ante la OCDE
El sector servicios asciende a más del 75% del PIB y ha contribuido a hacer de Panamá una de las economías más abiertas del mundo.