La ganadería es una actividad tradicional en Panamá, que para muchos deja una buena rentabilidad.
Sin embargo, con los años han surgido alternativas atractivas para algunos y se han decidido por la cría de ovejas y cabras, una especie de ganadería que necesita dedicación.
La decisión se ha dado porque, a diferencia del ganado bovino, tanto las cabras como ovejas se pueden criar en espacios pequeños y con una inversión menor.
Además, los quesos, yogures y otros derivados de los caprinos y ovinos se encuentran de moda entre los extranjeros que residen en Panamá y también son buscados por panameños en los supermercados o tiendas, lo que significa que se está abriendo un mercado con un buen número de consumidores.
Las expectativas de los ganaderos se encuentran en crecimiento al igual que sus rebaños.
La actividad deja sus frutos y, aunque a muchos les extrañe, se está dando en las ciudades, muestra de que con un poco de terreno, conocimientos y una inversión las ganancias a futuro son prometedoras, según el tamaño de las aspiraciones de cada ganadero.
El apoyo que reciben de las autoridades es bueno, pero aún falta.