DESDE LA época colonial, la posición geográfica de Panamá ha convertido al país en un punto vital para el tránsito no solo de personas, sino también de carga. No obstante, la historia ha demostrado que si no existe la infraestructura necesaria, de nada vale contar con una posición estratégica privilegiada.
Un ejemplo claro de esto fue el desarrollo tardío de los puertos, pues no fue hasta la década de los años 90 que la modernización de estas instalaciones hicieron que el país saltara a los primeros lugares en el movimiento de carga marítima.
Este lenta evolución ocurre hoy día con el manejo de la carga aérea, debido a que la falta de instalaciones está limitando que el país se consolide como "hub" de transbordo de este tipo de mercancías. Cifras de Aeronáutica Civil indican que el tráfico de carga aérea internacional aumentó de 93 mil toneladas en el 2004 a 100 mil toneladas en el 2005, lo que representa un incremento de 7, 5%. Aunque estas cifras son alentadoras, las mismas podrían ser mejores, ya que actualmente hay empresas, principalmente laboratorios y farmacéuticas, interesadas en instalar localmente su centro de redistribución.
Edgar Urrutia, gerente de Mercadeo y Ventas de Panalpina, compañía especializada en el transporte de carga, indicó que la falta de instalaciones refrigeradas en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, por ejemplo, limita la llegada de carga como medicamentos, frutas congeladas y pescado, entre otras.
Mucha de esta mercancía, como los medicamentos, viene en grandes compartimientos sellados, los cuales deben ser abiertos para luego redistribuir la carga. Este proceso es conocido como consolidación. Sin embargo, señaló que esta operación no se puede hacer en Tocumen porque la mercancía debe ser trasladada a la Zona Libre de Colón.
Al respecto, Javier Hernández, administrador de Aduanas de la zona aeroportuaria en la terminal de Tocumen, confirmó que efectivamente faltan instalaciones para consolidar la mercancía, aunque dijo que una vez terminada la remodelación del aeropuerto habrá suficiente capacidad. Prevé que para mayo de 2007 estén funcionando las nuevas instalaciones que tendrán la capacidad de mover contenedores.
Actualmente hay 18 empresas extranjeras que ofrecen servicios de transporte de carga internacional, además de cerca de 20 bodegas para el almacenamiento de mercancía en Tocumen.
Luego de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, el aeropuerto de Miami, que por años fue el centro de acopio de carga hacia Latinoamérica, incrementó los controles aduaneros. Aunque este endurecimiento benefició a Panamá, Edgar Urrutia, de Panalpina, sostiene que el país no debe "dormirse en los laureles", porque en cualquier momento Miami flexibiliza sus controles y puede ocurrir nuevamente que la carga regrese a ese aeropuerto.
En su opinión, debe hacerse un estudio regional para conocer las característica de la carga que se mueve, para luego crear un proyecto que atraiga a más empresas especializadas en esta materia. "No importa si no se hace en Tocumen, lo que queremos es que se haga, y no dejar que Costa Rica o Miami nos robe el mandado", afirmó el empresario.
Carga se queda en el aire
Falta de infraestructuras adecuadas evita que el país se consolide en la región como un atractivo para que las empresas redistribuyan sus productos hacia otras naciones.