LA CASA Blanca informó ayer de su intención de continuar promoviendo la reforma del sistema de jubilaciones pese al mal recibimiento que le dio la mayoría parlamentaria republicana del presidente George W. Bush.
"El sistema de seguridad social enfrenta varios desafíos", y los problemas "no hacen más que agravarse con el tiempo", dijo el portavoz Scott McClellan.
Bill Thomas, presidente republicano de la Comisión de Medios de la Cámara de Representantes, estimó que el proyecto de reforma de la administración Bush estaba "muerto y enterrado".