La Casa Blanca indicó ayer que está trabajando “lo más rápido posible” para reemplazar al renunciante presidente de la Comisión de Seguridad Bursátil (SEC), Harvey Pitt.
“Estamos trabajando (...) lo más rápido posible para poner a alguien responsable en ese puesto”, dijo el portavoz Scott McClellan a la prensa. “Cuando haya algo que anunciar, lo haremos”, añadió sin más datos.
Pitt, quien todavía sigue ejerciendo funciones, presentó su renuncia el pasado 6 de noviembre, en medio de fuertes críticas en su contra por el manejo que la SEC hizo de los recientes escándalos corporativos.
Asimismo, el funcionario fue muy cuestionado por su papel en el nombramiento de William Webster, un ex jefe de la CIA y el FBI, al frente del recientemente creado Comité de Supervisión Contable, que se encargará de supervisar el sector de contabilidad. Webster, de 78 años, renunció el pasado miércoles.
Unos días antes de su elección le había confesado a Pitt que era administrador en una empresa cuyos accionistas habían presentado una demanda por fraude.
Pitt le aseguró entonces que sus servicios habían investigado el caso y que eso no presentaría un problema, según dijo Webster a la prensa.
Después de estas revelaciones, los llamados para que Harvey Pitt renunciara se multiplicaron, y comenzaron por la oposición demócrata.
Asimismo, advierten que una eventual subida de precios del petróleo vinculada a un eventual conflicto militar en Irak “es posible que tenga adversos efectos en el poder adquisitivo y en la confianza de las empresas y los consumidores de los países importadores” de crudo.
Los expertos de la CEE-ONU consideran en cambio que los países de Europa central y oriental, de las regiones báltica y balcánica y del antiguo bloque soviético, registraran un elevado crecimiento económico tanto en el 2002 como en el 2003.
El informe señala que los objetivos fijados por esos países para este año y el próximo son del 5% o más de los tres Estados bálticos, de un 4,5 por ciento de los miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CIS) y del 2,5 y 3,5 por ciento de la región central, oriental y balcánica de Europa.