La Comisión Europea (CE) aprobó una ayuda de 5,5 millones de euros procedentes del fondo comunitario de Ajuste a la Globalización para facilitar la reintegración en el mercado laboral de 1.300 trabajadores despedidos por Nokia en Alemania.
La solicitud de las autoridades alemanas, remitida a Bruselas en febrero, debe aún recibir el visto bueno del Parlamento Europeo y del Consejo de la UE.
La ayuda beneficiará a antiguos empleados de la planta de Nokia en Bochum, que cerró el pasado año después de que la empresa finlandesa decidiese trasladar a Rumanía la producción de teléfonos móviles que efectuaba allí.
Según explicó Bruselas en un comunicado, los fondos se utilizarán, entre otras cosas, para formar a los despedidos y asistir la puesta en marcha de nuevos negocios y apoyar a las personas en situación más desfavorecida que los desempleados.