La Comisión Europea (CE) propuso ayer exigir a todos los países suministradores de productos pesqueros y a aquellos que tengan matriculados barcos que descargan en la Unión Europea (UE) un certificado que acredite que su pescado o marisco ha sido obtenido legalmente, con el fin de impedir las importaciones ilegales.
Esta propuesta tiene como objetivo bloquear el acceso al mercado comunitario de productos pesqueros obtenidos mediante prácticas ilegales .
El Ejecutivo comunitario presentó medidas con el fin de autorizar solamente la entrada de productos certificados como legales en el país exportador interesado o de buques cuyo país en el que tiene registrado el pabellón (matrícula) acredite que han faenado lícitamente.
El comisario europeo de Pesca, Joe Borg, manifestó en rueda de prensa que la pesca ilegal, con un volumen de negocio global estimado en 10.000 millones de euros anuales "rivaliza con los mayores productores del mundo en lo que se refiere al valor".
Borg indicó que en la UE, primer comprador de productos pesqueros del mundo, la estimación moderada del pescado y marisco que se importan ilegalmente asciende a más de 1.100 millones de euros.