La Comisión Europea (CE) descartó en estos momentos una prohibición o restricciones a la entrada de productos agroalimentarios japoneses y mantiene sus recomendaciones a los países comunitarios para verificar si esas importaciones tienen radiactividad.
El portavoz comunitario de Sanidad, Frédéric Vincent, afirmó ayer que las medidas alimentarias previstas por la CE tras la alarma nuclear por la central de Fukushima, consisten por ahora en aconsejar a los Gobiernos comunitarios que hagan controles especiales a los alimentos provenientes de Japón.
Vincent declaró, en rueda de prensa, que en la fronteras de la UE no se han detectado productos japoneses con contaminación radiactiva.
Explicó que si un país comunitario encontrara un alimento nipón con ese problema, se pondría en marcha una reglamentación en la UE sobre accidentes nucleares y seguridad alimentaria -que ahora no se aplica- y “por supuesto”, se retirarían del mercado los lotes contaminados.