La Comisión Europea (CE) denunció ayer que la ONU "esté financiando" anuncios publicitarios sobre ayudas alimentarias a países pobres, que en realidad Estados Unidos utiliza para conceder subsidios a sus producciones agrícolas.
El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, se mostró en conferencia de prensa "sorprendido" y "perplejo" por la aparición, ayer en el periódico británico "Financial Times", de un anuncio financiado por la ONU para promover programas de ayuda humanitaria que concede EEUU.
La CE critica que este tipo de apoyos sean utilizados por el Gobierno estadounidense para apoyar las ventas exteriores de sus productos agrícolas nacionales.
Para la UE, una de las principales reivindicaciones en la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que comenzó ayer en Hong Kong es el final de ese tipo de apoyos que EEUU otorga, disfrazados de ayuda a países pobres.
"Es nuestra obsesión conseguir que EEUU reforme su sistema de ayuda alimentaria", según Mandelson, que negocia en nombre de la UE, quien señaló que los apoyos estadounidenses distorsionan el comercio porque se están empleando para compensar al sector nacional por precios.
UE pedirá que otros países como Canadá, Australia y Nueva Zelanda supriman ayudas a la exportación que dan disfrazadas en forma de monopolios nacionales.
La operación, anunciada como el primer paso pasa salvar a Varig, fue posible gracias a un crédito de 41.3 millones de dólares del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).
"El banco no tiene nada que ver con la nueva negociación. Los compradores informaron de que no solicitaron recursos públicos", afirmó Alencar.
El presidente del BNDES, Guido Mantega, aseguró que Tanure no solicitó un crédito público para adquirir el control de Varig y aclaró que ni siquiera podría hacerlo debido a que sus empresas tiene litigios con la institución oficial.
Varig acumuló hasta septiembre pasado una deuda de 5,700 millones de reales (unos 2,478 millones de dólares) y al cierre del tercer trimestre su patrimonio líquido era negativo en 7, 222 millones de reales (unos 3,140 millones de dólares).
La aerolínea Varig, con unos 11, 500 empleados y que durante años fue la aerolínea número uno de Brasil, ha perdido en los últimos meses participación en el mercado nacional, donde le han superado TAM y Gol, aunque mantiene el liderazgo en los vuelos internacionales.