La Comisión Europea (CE) pidió ayer a EE.UU. que ponga fin a los subsidios al constructor aeronáutico estadounidense Boeing, después de que la Organización Mundial del Comercio (OMC) haya confirmado que la firma recibió ayudas ilegales de al menos 5300 millones de dólares entre 1989 y 2006.
La sentencia de ayer respalda las quejas que mantiene la Unión Europea desde hace tiempo sobre que Boeing ha recibido ayudas masivas del Gobierno de EEUU en el pasado y lo sigue haciendo, declaró el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, en una rueda de prensa desde Ginebra.
De Gucht hizo hincapié en que los subsidios que recibió Boeing de manera prolongada, tanto del Gobierno federal como de los estados, costaron a la industria aeronáutica europea "miles de millones de euros", viéndose especialmente perjudicado el fabricante aeronáutico europeo Airbus, competidor directo de la empresa estadounidense.
Este fallo de referencia muestra claramente que Estados Unidos ha empleado métodos ilícitos para apoyar a la industria que se han interpuesto en el camino de la libre competencia, enfatizó, y recordó que los subsidios que EE.UU. tiene programados para Boeing para el periodo 2006-2024 ascienden a 3,100 millones de dólares.
Ayudas públicas.
Para el comisario, la decisión de la OMC de ayer es muy diferente de su fallo sobre las ayudas públicas europeas a Airbus, ya que en ese caso se trataba de préstamos que en cualquier caso tenían que ser devueltos, mientras que en el caso de Boeing los apoyos se dieron en forma de "subvenciones" que la firma no contaba con reembolsar.
Estados Unidos debería ahora poner fin a unos subsidios tan dañinos", concluyó.
En el contexto del conflicto que enfrenta a Estados Unidos y la Unión Europea por las ayudas públicas a sus firmas aeronáuticas Boeing y Airbus, la OMC respaldó la mayoría de las conclusiones a las que llegó el año pasado el Grupo Especial encargado de evaluar las ayudas recibidas por el constructor estadounidense.
Los jueces de esta organización consideraron demostrado que Boeing se benefició de ayudas contrarias al Acuerdo sobre Subsidios y Medidas Compensatorias (SMC) a través de contratos de investigación con la NASA y el Pentágono, así como de diversas exenciones fiscales.