El plástico se calienta. La empresa panameña Celloprint S.A., se apresta a sustentar este miércoles las razones que la han motivado a pedir una medida de salvaguardia contra la importación de empaques flexibles pre-impresos para galletas y PVC para caramelos, procedentes de Perú y Colombia.
La solicitud persigue lograr un tiempo prudencial para reconvertirse y "poder competir con los gigantes del mercado", según dijo Juan G. Sosa, vicepresidente de Celloprint S.A.
Actualmente la industria del plástico aporta unos 25 millones de dólares anuales al Producto Interno Bruto
"El único instrumento que tiene cualquier industria panameña para defenderse de los grandes importadores son las medidas de salvaguardia", insistió.
Desde junio de 2005 la empresa Productos Alimenticios Pascual S.A., viene importando de Perú y Colombia empaques flexibles pre-impresos para galletas y PVC para caramelos, pagando un arancel de 6% y 0%, respectivamente.
Esto, según Pascual, era para "incrementar la competitividad y disminuir los costos de producción".
Sin embargo, de acuerdo con Celloprint S.A., esta situación les ha causado pérdidas millonarias.
La sobreimportación, adujo Sosa, no solo afectó a la empresa, sino a la industria del plástico en general, compuesta por nueve compañías.
En estos momentos, Celloprint S.A., exporta a Honduras, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, y a algunos países del Caribe.
El empresario reveló que para importar a Colombia le exigen pagar un arancel de 27% y en Perú de un 12%, cuando en Panamá solo se pide el 6% y 0%.
La salvaguardia impondría aranceles de 59, 9% y de 79% por unos 30 días, según el Ministerio de Comercio.
La integridad infunde confianza e influencia que, a su vez, infunde confianza. Confianza entre ustedes y sus empleados, en sus clientes y en sus accionistas.
La integridad es un distintivo (un rasgo fundamental) del líder exitoso del siglo 21.
La integridad, no sólo leyes o reglas, marca los verdaderos puntos de orientación para la toma de decisiones exitosas.
Demasiados líderes, cuando evalúan respuestas a problemas difíciles, primero hacen la pregunta, "¿Es legal?" Creo que es la pregunta equivocada. En su lugar, uno debe preguntar, "¿Es lo correcto por hacer?"
Otro elemento esencial del liderazgo que he aprendido es poner en primer lugar a las personas (antes de la visión, antes de la estrategia, antes de las tácticas). Este elemento del liderazgo es descrito de manera formidable en un libro llamado "From Good to Great" ("De lo Bueno a la Grandioso") de Jim Collins.
El Sr. Collins cree que las mejores compañías se centran primero en subir a bordo a las personas correctas y en segundo lugar en asegurarse de que ocupen los empleos correctos.
Una vez logrado esto se ocuparán de la visión, la estrategia y las tácticas correctas. Centrándose en primer lugar en tener a las personas correctas en los puestos correctos en su organización, el reto de la motivación y la administración casi desaparece por completo.
Han habido muchas compañías con una visión atractiva. Pero de esas compañías, las únicas que triunfaron tenían grandes personas.
Los líderes también dan a su personal la libertad de tomar riesgos. Esto no es tan fácil como suena. Un mayor riesgo invita una mayor posibilidad de fracaso. Y el fracaso no es recompensado a menudo en las organizaciones.
Pero como he podido apreciar en mi propia vida, tomar riesgos nos lleva a menudo a obtener mayores recompensas. E incluso al fracasar hay mucho por aprender.
Como digo a menudo a los empleados de AMD: "Prefiero que les den una multa por exceso de velocidad que por estacionar mal el automóvil".