Todo empresario que presencia el avance vertiginoso del Internet en general y del Comercio Electrónico en particular, no puede más que preguntarse cuál de sus operaciones tradicionales está a punto de volverse obsoleta y que nuevas tecnologías deberían estar considerando para sus prácticas de negocios.
Para facilitar la respuesta, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha financiado en Panamá un Centro de Comercio Electrónico asesorado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT) y administrado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
El Comercio Electrónico es particularmente relevante en nuestro país eminentemente comercial. A la cabeza en el uso de esta tecnología están los Estados Unidos de América, con trescientos mil millones de dólares en ingresos y más de un millón de empleos generados por el Comercio Electrónico durante 1998.
En contraste, los países en vías de desarrollo ven limitada su capacidad de adoptar tecnología por falta de conocimientos, de recursos humanos o recursos materiales, al mismo tiempo en que su economía mundial, cada vez más integrada, trae la competencia internacional hasta sus propios mercados.
La visión del Centro de Comercio Electrónico es que el futuro del comercio está en el Internet y que un centro sectorial dedicado a la transferencia tecnológica, puede acelerar significativamente la adopción de las mejores prácticas de Comercio Electrónico por las empresas e instituciones panameñas.
El Centro está orientado por un grupo consultivo mixto compuesto por tres representantes de la empresa privada y tres representantes del sector académico nacional.
Sus fondos serán administrados por la APEDE, bajo convenio de colaboración con la SENACYT.
El Centro de Comercio Electrónico, ubicado en la Ciudad del Saber, dispone de equipos, tecnología y personal para comprobar y mostrar sistemas de alto impacto en el sector productivo y actualmente adelanta un proyecto de certificación pública de firmas digitales.
Una firma digital es la versión electrónica de la firma manual y la certificación pública es equivalente a la emisión de una tarjeta de identidad. El Centro también organiza seminarios y entre sus proyectos futuros está la recomendación de instrumentos legales y organizativos apropiados para promover Comercio Electrónico en Panamá.
El concepto original fue generado en consulta con la Comisión Nacional de Tecnología de Información que agrupa a líderes del sector privado, público y académico.
El gobierno panameño planea co-invertir hasta medio millón de balboas en el proyecto, de los cuales ya ha ejecutado doscientos mil, contra el aporte de co-patrocinadores de la empresa privada. Por eso, se solicita el apoyo de la empresa privada en forma de donaciones que permitan el sostenimiento de este Centro.
Dentro de un mundo cambiante, un centro con cultura abierta a las tecnologías emergentes, con vocación de convergencia entre sectores empresariales, y con su inversión principal puesta en el conocimiento, hará más fácil la tarea de actualización tecnológica para las empresas panameñas.