La región Centroamericana ( Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Salvador, Guatemala, exceptuando en este caso a Belice por motivos metodológicos), llegaría a totalizar su Producto Interno Bruto (PIB) como un bloque este año en 157 mil millones de dólares.
La millonaria cifra es producto de la recopilación estadística y análisis económico del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), organización que llama la atención sobre las interesantes perspectivas que los centroamericanos tienen para hacer negocios juntos. Esto, a raíz de que en unión, su PIB este año es equitativo al de Quatar, Nueva Zelanda o Perú.

Sin embargo, aunque los números en combinación de Centroamérica se tornan alentadores, explicando que la región crecería un 3.9% en su PIB este año, a nivel individual cada país vive su propia batalla, que va desde la persistencia de la desigualdad entre las clases sociales, atentados contra la institucionalidad y falta de transparencia o acceso a la información pública, de parte de las autoridades.
Maynor Cabrera, economista del ICEFI, quien presentó junto al también economista Jonathan Menkos el análisis, tanto económico como social, para la región este 2011, a través de la publicación del tercer informe del Lente Fiscal Centroamericano, apuntó que junto a los problemas internos de cada nación hay que sumarle como una variable ante el desarrollo, el componente del factor internacional.
El análisis en bloque.
Centroamérica se ha convertido en un bloque exportador de productos como el café y el azúcar, que se verían impactados por los vaivenes de las alzas de los combustibles que afectan los costos de la cadena productiva. Así lo vislumbra el economista Menkos, en coincidencia con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
En perspectiva, para Menkos “los Gobiernos centroamericanos deberían revisar el alza, sus estimaciones de crecimiento, impactados, más que todo, por los nuevos precios internacionales del petróleo que se están presentando en los mercados”.
Y es que la región centroamericana se ha mantenido en ascenso, incluso al 2010 creció un 3.1%, además de que el desarrollo de los diferentes sectores en las naciones requiere de más crudo para mantener en movimiento los componentes de su cadena productiva, por lo que se prevé que este 2011, la factura petrolera regional crecerá un 11%. Esto en un área donde las economías, prácticamente en su totalidad importan el crudo.
En este sentido, en estas últimas semanas, el precio de los combustibles se mantienen en toda la región bordeando o sobrepasando, según el caso, los 4.00 dólares el galón de diésel y la gasolina regular, informaron fuentes del sector de las petroleras alPanamá América.
La subida de los combustibles y de algunos alimentos, como registró en el documento el ICEFI, en el caso del frijol, tortillas, café y azúcar, a nivel regional podría tener este año “efectos nocivos sobre la pobreza y la distribución del ingreso, ya que castigan a los pobres”.
No obstante, pese al escenario internacional que provoca en Centroamérica los precios del crudo, la región tiene un as bajo la manga. Se trata del efectivo que entraría, reunido como remesas, que según los estudiosos subirán en el 2011 e incluso se mostrarán mejor que en el 2010; y además, con la inversión extranjera directa.
Así se espera que los ingresos por remesas familiares muestren una subida este año de entre 2.5% a 5.3% en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Al detalle, esto se traduciría en 4,356.3 millones de dólares para los guatemaltecos, unos 3,911 millones de dólares hacia los salvadoreños, a los hondureños, unos 2,525 millones de dólares y a los nicaragüenses, otros 841 millones de dólares.
Las cifras de remesas en el 2011 para El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, la mayoría llegaría de Estados Unidos, muestra, de acuerdo con los estudiosos del ICEFI, la constante solidaridad de los familiares de inmigrantes que residen en Estados Unidos hacia sus comunes en la región centroamericana.
De ahí, Costa Rica y Panamá, naciones que no son tan fuertes en remesas, igualmente se verían beneficiadas por la entrada de capitales a sus economías, siendo las receptoras del 60% de la inversión extranjera, que se movería a la región este año, siendo unos 6,532.5 millones de dólares, aproximadamente.
Al margen de las cifras.
Sobre la realidad en los países en términos de análisis del entorno social que incide sobre lo económico, indica el economista Cabrera, que una de las principales preocupaciones parece ser el futuro de cerca del 45% de la población que tienen menos de 18 años, unos 19.5 millones de habitantes.
“Se espera que, pese a los golpes que pueda dar el precio del crudo y demás, los Gobiernos puedan mantener los principales programas de apoyo a la niñez y a la adolescencia, como lo son la educación y la salud, aunque no será fácil”, apuntó Cabrera.
En específico, el temor de los economistas regionales se plasma en la posibilidad de que los países centroamericanos bajen su gasto de capital en inversiones que van dirigidas a proyectos que ayudarían a sus poblaciones jóvenes, esto a consecuencia de una tendencia al ahorro y disminución del déficit en las naciones, que se está moviendo como medida de prevención ante los embates que dejó la crisis financiera.
Mientras esto se confirma, según los informes preliminares de la ICEFI, la región logró invertir al menos en el 2010, un 4% de su PIB en proyectos. Los que más invirtieron fueron Panamá con 8.4% y Guatemala con 4.1% de su PIB, cifras que hasta el momento replicarían estos países.
Aunado a esto, se añade a este 2011 el reto que siempre trae la buena administración de los dineros que pudiesen entrar a las economías centroamericanas, o los excedentes que pudieran lograrlos productores de azúcar, que se están apreciando cada vez más en precios en los mercados. De ahí, puntualmente para Panamá existe otro reto, “la importancia de que las personas sean informadas de cómo se administran sus impuestos”.
“Panamá está creciendo bien y se invertirá considerablemente en los programas sociales que siempre se necesitan, más con una población joven, pero en lo que se están quedando atrás, comparados con la región, es en explicarle al contribuyente, cómo se gastan sus impuestos y en base a esto, por qué vale la pena pagarlos”, anotó Cabrera.
Al respecto, las reformas fiscales aplicadas por el actual mandatario panameño, Ricardo Martinelli, Ley 49 de 2009 y la Ley 8 del 2010, aportarían aproximadamente unos 390 millones de dólares adicionales cada año.