Panamá avanza hacia la erradicación total del temido gusano barrenador del ganado. La Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG) tiene previsto declarar libre de esta enfermedad el próximo 29 de octubre a las áreas de Panamá Oeste y Costa Abajo de Colón.
Pero colateral a la declaratoria, Panamá iniciará los trabajos para la construcción de la planta productora de moscas estériles en el área de Felipillo, que tendrá una inversión aproximada de 40 millones de dólares.
La posición geográfica de Panamá la convierte en un punto estratégico como barrera permanente para hacerle frente a la fiebre aftosa y mantenerse libre del gusano barrenador del ganado.
Anteriormente la COPEG ha declarado libres de esta enfermedad a las provincias centrales de la república, así como a Chiriquí y Bocas del Toro. Esta última declaratoria libre del gusano barrenador del ganado rendirá beneficios a unos 700 ganaderos de 1,500 fincas.
La erradicación de esta enfermedad empezó en 1997, a través de las dispersiones de moscas estériles, además de los trabajos de campo que le trae un ahorro anual de 10 millones de dólares al ganadero. Actualmente, y luego de un estudio epidemiológico, se comprobó que en campo no existe la enfermedad.
El director de la contraparte panameña de la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG), José Dimas Espinosa, explicó que el convenio que existe entre Panamá y Colón desde 1994, establece el rendir resultados y presentar planes con proyecciones futuras, a través de reuniones de comisionados de Estados Unidos y Panamá.
Para la continuación de la erradicación del gusano barrenador del Ganado Panamá y Estados Unidos, gestionan con el Gobierno de Colombia, la dispersión de moscas estériles en un área aproximada de 20 millas náuticas dentro de su territorio para llevar a cabo este trabajo.
Se estimó que dentro de los próximos seis meses se espera declarar a Panamá libre de la plaga. No obstante, Espinosa indicó que mientras tanto no se penetre hacia al territorio colombiano existirá un grado de desconfianza, porque la mosca tiene una gran capacidad de vuelo, y la gran difusión de personas hacia Panamá dificulta el programa.
El género es ateo y antiteo. Ateo, porque niega la existencia de Dios; y antiteo, porque es enemigo de Él y lo combate.
El proceso con que se nos engaña es lavándonos el cerebro con la manipulación del lenguaje cotidiano. Se toman palabras o se inventan nuevas, se transmiten en los medios de comunicación y se introducen en la educación, para que nos acostumbremos a ellas. Es un proceso que puede durar unos 5 a 10 años. Ejemplo de que el lavado de cerebro ha iniciado, son las palabras introducidas en nuestro vocabulario para manipularnos: sexismo, homofobia, igualdad sexual y no discriminación sexual, entre otras.
Scala explica que los ideólogos tratan de hacernos creer que el sexo se puede construir socialmente según lo que piensa la mayoría o de lo que pensemos como individuo.
Nos dicen que somos autónomos para definir nuestra sexualidad, "Hoy puedo ser varón, mañana puedo ser mujer", mienten afirmando que las características biológicas no tienen que condicionar a las personas. Es un juego de los grandes a ser Dios, al hacerse y deshacerse cada vez que le plazca.
"El problema del género es una ideología con el proyecto político de cambiar en los incautos las pautas morales y su estilo de vida y de hacer que los niños, cuando crezcan no sepan ni quienes son para manejarlos como a peleles", observó el especialista argentino.