Cifras
- De acuerdo a las últimas cifras oficiales, más de 436,000 cubanos ejercen el empleo autónomo en alguna de las 200 actividades u oficios permitidos para el "cuentapropismo".
La prohibición de vender ropa importada en Cuba ha encendido la polémica y desatado un visible malestar entre comerciantes privados que desde hace algunos años se dedican a ese negocio y que ahora parecen abocados de nuevo al mercado negro.
Con el desarrollo del trabajo privado, “cuentapropismo” en jerga cubana, en los últimos años proliferaron multitud de pequeños comercios y tenderetes de venta de ropa, calzado o complementos, y hasta algunas boutiquesque casi se consideran de lujo en un país agobiado por la escasez.
La mayor parte de esas prendas llegan a la isla en abultados equipajes de particulares, muchos de ellos cubanos, que la compran en países como Panamá, México, Ecuador o Perú.