El presidente venezolano Hugo Chávez criticó ácidamente, ayer en Madrid, el “laberinto sin salida” que plantean las cumbres de jefes de Estado y la falta de “voluntad política” para solucionar la pobreza y otros problemas socio-económicos latinoamericanos que requieren una urgente solución.
“Estamos en un laberinto sin salida” porque “estamos avanzando en forma lenta y muy mal”, afirmó Chávez en una maratónica conferencia de prensa ofrecida en un céntrico hotel madrileño poco antes de la clausura de la II Cumbre Unión Europea-América Latina-Caribe, que durante dos días reunió en la capital española a delegaciones de 48 países. Incluso, lanzó un “saludo cordial” a la “Anti-Cumbre” organizada en Madrid por el denominado Foro Social Trasatlántico en defensa “de los pobres del mundo”.
Ante la ausencia del presidente Fidel Castro, Chávez se convirtió por sus impactantes declaraciones en la “vedette” de la Cumbre, pero sonrió al evitar reconocerlo.