El mensuario Question, filial de Le Monde Diplomatique, señala que “la locomotora en este segundo semestre (del año), es la de un gobierno que gastará más porque tendrá mayores ingresos por sus exportaciones petroleras, por las utilidades cambiarias del Banco Central, y porque el peso de la deuda externa será menor como consecuencia de la reestructuración del perfil de la misma”.
A principios de mes, el ministro de Finanzas, Tobías Nóbrega, sentenció ante corresponsales extranjeros: “esperamos tener un crecimiento de 4 y 5% en 2004, que no es nada despreciable”.
Nóbrega aseguró que la economía venezolana “ya pasó su peor momento” cuando registró un desplome de 29% de su Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre del año, luego de un paro opositor de 63 días que según el gobierno dejó pérdidas por más de 7,600 millones de dólares.
El ministro admite que el paro incidirá en el desplome entre 14% y 16% del PIB en Venezuela durante 2003. Esta cifra es menor al 17% pronosticado por el FMI, agregó.
Pero el crecimiento estará apoyado en la recuperación de la actividad de la industria petrolera, que llevará al aumento del 14% del Producto Interno Bruto petrolero en 2004, dijo.
No obstante, esta meta se cumplirá si la “tremenda conflictividad política” del país no afecta la recuperación productiva, afirmó.
“Aspiramos tener un crecimiento de cero por ciento a partir del tercer trimestre del año y de ahí en adelante comenzaremos a ver un aumento de los índices (económicos)”, precisó.
La inflación a cierre del año es admitida por Nóbrega en un rango entre 31 y 32% este año.
Con una deuda pública externa de poco más de 22,000 millones de dólares, Venezuela colocó recientemente 1,500 millones de dólares como parte de una operación de refinancimiento de estos débitos.
“Esto nos permitirá reducir en 425 millones de dólares el monto original de la deuda y le permitirá un ahorro de 450 millones de su valor presente neto”, sostiene Nóbrega.
El gran problema de Venezuela, junto a la inseguridad, es el desempleo, que el gobierno cifró en 18.4% en junio.
El 53.7% de la población activa (5,222,785 personas) se desenvuelve en el sector informal de la economía (trabajadores por cuenta propia o de empresas con menos de 5 empleados), y el restante 46.3% en el sector formal.
En este caso se trata de la copia de la liquidación del impuesto de sucesiones.
Hemos de recordar que el plazo para su presentación varía entre seis meses y un año desde el fallecimiento del difunto, según se trate de territorio común español o de ciertos territorios históricos con leyes diferentes.
La presentación es obligatoria dado que la entidad se convierte en responsable subsidiaria de las obligaciones del contribuyente, en caso de incumplimiento de este último.
Por último vamos a citar varios consejos que nos permitirán evitar, o al menos mitigar, los problemas tanto con nuestra entidad como con el resto de coherederos:
Comunicar el fallecimiento del titular lo más rápido posible, para posibilitar el bloqueo de las cuentas, y que nadie disponga de ellas de forma no autorizada.
Facilitar a la entidad de la forma más rápida posible los documentos arriba citados.
Recordar que con el fallecimiento del titular se extinguen sus poderes y mandatos, y por lo tanto el “autorizado “ carece de poder de disposición.
En nuestro Ordenamiento Jurídico la fórmula para mejorar a uno de los herederos sólo se puede realizar vía testamentaria.