Economía

Chile frena la compra de carne argentina


La sombra de la aftosa sigue complicando a la economía argentina. Ahora Chile, que se ubica como cuarto importador de carne vacuna argentina, limitó sus compras en Entre Ríos y hoy decidirá si frena todas sus importaciones de carne desde la Argentina.
La decisión de los trasandinos es un golpe más sobre la comercialización del producto en los mercados internacionales, generado por la confusión provocada por la aparición de animales con actividad viral en varias provincias.
Las exportaciones de carnes y menudencias vacunas a Chile representan un ingreso de u$s 75 millones anuales para el país con un volumen colocado que se sitúa en 58.000 toneladas anuales, 50% del total importado por el país vecino.
La aparición de animales que estuvieron en contacto con portadores de la enfermedad provocó también que Chile -a través de su Servicio Agrícola y Ganadero- estableciera un puesto de control permanente en el Paso Internacional Cardenal Samoré con el fin de evitar que carne o ganado afectado ingrese al país. Asimismo se reiteró una práctica que se mantuvo hasta mediados de los "90 y que muchos ya creían olvidada: los vehículos que cruzan la frontera son rociados con mezclas de germicidas e insecticidas para evitar el traslado del virus de aftosa y de otros males desde la Argentina.
Los mayores controles no sorprenden, sin embargo, ya que Chile sigue sin reconocer el nuevo status sanitario de la Argentina, como país libre de aftosa que no practica la vacunación. Luego de la obtención del rótulo de mayor calidad sanitaria del mundo -logrado hace apenas tres meses-, la Argentina debe concretar acuerdos bilaterales con los países y "homologar el status cedido por la Oficina Internacional de Epizootias (OIE).
En tanto, la escalada de rumores y confusiones sobre la existencia de animales con "serología positiva (que estuvieron en contacto con otros afectados por el virus) y la presunta aparición de focos de aftosa en zonas que no recibieron animales desde la frontera con Paraguay provocó un clima de incertidumbre entre ganaderos y exportadores.
El gobierno de Fernando de la Rúa aceleró los contactos con los gobernadores durante el fin de semana y se creó el Comité de Seguimiento Sanitario entre todas las provincias ganaderas luego de la reunión que durante gran parte del sábado mantuvieron los ministros de Agricultura y de la Producción provinciales con el secretario de Agricultura, Antonio Berhongaray. Ahora, el mismo De la Rúa se encontrará con los gobernadores el miércoles (Ver Ambito Nacional) para terminar de cerrar el círculo político en un tema tan crítico para el país que pone en juego las exportaciones de carnes argentinas por las que se reciben ingresos por u$s 600/700 millones anuales.
No obstante, para el gobierno "la situación está controlada, en cuanto a sanidad animal.
"Es una cuestión de Estado, coincidían durante el fin de semana políticos oficialistas y de la oposición, funcionarios y exfuncionarios.
Mientras algunos sectores buscan culpas y culpables (se comienza a criticar la decisión de dejar de vacunar los rodeos,impulsada por la anterior gestión del SENASA) desde las entidades del campo ahora se adhiere a la decisión de suspender el traslado de hacienda en todo el país que rige por tres semanas, con excepción de los animales destinados al consumo interno que son comercializados en los mercados concentradores.
En tanto, desde la embajada argentina en Estados Unidos buscan acentuar la idea de que la suspensión de los envíos de carne por parte de ese país regiría sólo por 30 días y no afectaría la comercialización.
Sin embargo, exportadores argentinos que colocan carne fresca en Estados Unidos, por intermedio de la cuota de 20.000 toneladas y extra cuota, consideran que el corte de la cadena comercial y los incumplimientos frente a compromisos contraídos con meses de anticipación terminarían resintiendo el comercio.
La necesidad de abastecer hoteles y restoranes provocaría un cambio rápido de proveedor, y los exportadores e intermediarios que representan a los argentinos deberían "volver a empezar en las relaciones con los compradores, donde la credibilidad de las entregas juega un rol fundamental en el negocio de la carne.
El titular del Servicio Nacional de Calidad Agroalimentaria (SENASA), Oscar Bruni, en tanto, estará hoy en Estados Unidos para convencer a las autoridades sanitarias del país del Norte.
Bruni les dirá que los problemas que llevaron al organismo a decretar el alerta amarillo para la sanidad ganadera, están en vías de superarse y que la Argentina no perderá su status sanitario.
No obstante, el informe de emergencia que Bruni envió a la OIE el jueves pasado no satisfizo a las autoridades del organismo internacional. La Oficina Central de la OIE respondió que " este informe señala la detección de anticuerpos contra el virus de la fiebre aftosa.
No se indica si esta detección ha de considerarse como la confirmación de una infección. Por lo tanto, se ha solicitado al Delegado de la Argentina una aclaración de la condición de su país frente a la fiebre aftosa. La Comisión de la OIE para la Fiebre Aftosa deberá evaluar el informe y sus aclaraciones y emitir un dictamen.
En tanto, la expectativa de los exportadores se juega también en la posible reacción de la Unión Europea que compra carne argentina por u$s 350 millones anuales, con una cuotificación denominada Hilton que incluye cortes de alto valor y que tiene a Alemania como principal demandante con compras por u$s 210 millones.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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