Muestra de su política para estrechar la relación comercial bilateral y abrir paso al tratamiento posterior de la sensible reivindicación marítima boliviana.
Chile está dispuesta a aceptar, sin condiciones y con "arancel cero", toda la producción boliviana, en el marco del perfeccionamiento de un acuerdo de complementación económica (ACE 22).
"Hoy día el 80% de los bienes que Bolivia exporta a Chile ingresan con cero arancel. Estamos plenamente dispuestos a aumentar sustantivamente ese beneficio a través de un acuerdo asimétrico", afirmó Furche en declaraciones al tabloide La Razón.
La oferta implica a la producción de soja y derivados en momentos en que el mercado venezolano, el más importante del área andina para las oleaginosas bolivianas, parecía desplomarse ante una oferta de Estados Unidos.
La administración del presidente Eduardo Rodríguez puso de relieve la decisión de su par chileno de Ricardo Lagos.
"Me parece excelente. Es una actitud alentadora (en la complicada relación bilateral), quiere decir que hay un acercamiento", destacó el viceministro de Relaciones Exteriores, Hernando Velasco.
La oferta chilena se conoció en momentos en que Rodríguez era blanco de críticas por su decisión de abortar la política de "gas por mar" que instrumentó su antecesor Carlos Mesa con Chile.
Furche sugirió que la forma de comenzar a restañar la herida que separa a Bolivia y su país, distanciados hace casi 130 años, son el comercio y los negocios.
El funcionario de la cancillería chilena resaltó los acuerdos políticos que han alcanzados ambos países.
El acuerdo alcanzado el 10 de junio, prevé una moderación en la venta de productos textiles chinos hasta finales de 2007.
Falta ponerse de acuerdo en el interior de la UE. Por lo pronto, la Comisión Europea ha previsto una reunión la próxima semana con los representantes de los 25 países miembros para abordar este tema espinoso.
En el caso con Estados Unidos, China subrayó que todavía hay "diferencias sustanciales" para lograr un acuerdo textil tras la tercera ronda de negociaciones celebrada en San Francisco.
Pekín comunicó su "fuerte oposición" por haber aceptado una solicitud que exige cuotas restrictivas sobre cinco productos textiles chinos adicionales: camisas, pijamas, trajes de baño, camisetas de encaje y calcetines.
Según China, esta medida "contradice" los principios de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y alienta a usos abusivos de medidas restrictivas.