El presidente del Banco Central de Chile, José De Gregorio, aseguró ayer que su país soportó "sin grandes contratiempos" los peores momentos de la crisis internacional, aunque admitió que no fue inmune a ella.
"El estado de la economía ha cambiado drásticamente en el último año", dijo De Gregorio en alusión a la caída de Lehman Brothers, en septiembre de 2008, durante la presentación del Informe de Política Monetaria (Ipom) en el Senado chileno, en la ciudad de Valparaíso, a 120 kilómetros al oeste de Santiago.
En el informe, el emisor proyectó para este año una caída de la economía de Chile de entre un 1.5 y un 2.0%, aunque también vaticinó un fuerte repunte, con un crecimiento de entre un 4.5 y un 5.0 %, para 2010.
Asimismo, pronosticó una variación negativa de los precios de un 0.8% este año y una subida del 2.8% en 2010.
De Gregorio recordó en su exposición que en septiembre de 2008, Chile se enfrentaba a un escenario con una inflación cercana al 10% y se había aumentado la Tasa de Política Monetaria (TPM) al 8.25% pensando, incluso, en seguir aumentándola.
Dicha tasa, que determina el costo del dinero, está actualmente en el 0.5%.