El Gobierno chileno anunció ayer un recorte en el aumento del gasto público de medio punto para este año, desde el 5.5 al 5.0% del PIB, con el fin de contener las presiones inflacionarias que se ciernen sobre la economía, informaron fuentes oficiales.
La medida supone un menor gasto de entre 750 y 800 millones de dólares respecto de lo previsto en la ley de Presupesto 2011, dijo en una rueda de prensa el ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín.
“Considerando las presiones de gasto y de inflación, el Gobierno ha entendido que debe disminuir el impulso fiscal, y que por ello queremos anunciar que reduciremos el crecimiento del gasto público entre 750 y 800 millones de dólares, lo que equivale al 1.4 % del gasto público”, precisó.