Tras dos años de grave déficit de energía eléctrica, que llevaron a tomar drásticas campañas de ahorro en las grandes urbes chinas, el país logrará un equilibrio entre oferta y demanda energéticas en 2006 e incluso habrá un superávit en 2007, aseguró un estudio gubernamental publicado en la prensa oficial.
El estudio, presentado en el reciente VII Foro de Economistas Chinos, se basa en el aumento de la producción de carbón, material que todavía genera más del 70% de la energía consumida por el gigante asiático.
De acuerdo con cifras de la Asociación de la Industria del Carbón, la producción hullera de 2005 alcanzará los 2, 100 millones de toneladas (un 8 % más que en 2004), mientras que las centrales térmicas necesitarán en 2006 "sólo" 1, 120 millones de toneladas, un 10% más que este año.
El déficit energético se ha producido porque la economía nacional ha crecido más rápidamente de lo que lo ha hecho la oferta de energía, a un ritmo que ronda el 8% anual en los últimos 20 años.
Los problemas energéticos convirtieron en frecuentes los apagones, especialmente en verano en la zona más desarrollada del país (el delta del Yangtsé, en la costa este).
Ello obligó a prohibir el uso excesivo de aparatos de aire acondicionado en establecimientos comerciales hasta reducir las jornadas laborales en verano.