LA REPRESENTANTE de Comercio Exterior de EEUU, Susan Schwab, recordó en Pekín que China es un "actor clave" en la Ronda de Doha, y puede ejercer la influencia necesaria para reanudar el diálogo, interrumpido el pasado julio.
"China puede ser el principal beneficiado de Doha", señaló Schwab en una rueda de prensa en la que expuso sus impresiones tras la reunión que mantuvo con el ministro chino de Comercio, Bo Xilai.
La agenda de Schwab, encabezada por la cuestión de Doha, incluye también aspectos de las relaciones comerciales bilaterales, en concreto los derechos de propiedad intelectual y la eliminación de las barreras comerciales chinas en el sector de los servicios, en especial el financiero.
En concreto, la funcionaria manifestó su preocupación por la posibilidad de que el país asiático incida en un mayor nacionalismo económico, en detrimento de sus compromisos adquiridos con la entrada en la Organización Mundial del Comercio en 2001.
Schwab se mostró esperanzada porque el diálogo pueda reanudarse pronto, ya que "China tiene un interés muy específico (en Doha) que a veces va más allá de los intereses del G-20 y G-33", y recordó que "no puede haber un acuerdo con éxito en Doha si China no es un jugador fuerte".
El grupo del G-33 está formado por 46 países en desarrollo, y el G-20 lo componen 20 estados que se opone frontalmente a los subsidios agrícolas de los países desarrollados, principal motivo de la interrupción de las negociaciones de Doha.
"No podemos permitir llegar a una situación de piedra, papel o tijera", dijo Schwab, que animó a los socios de Doha a presentar propuestas en las que "todos salgan ganando".
Al analizar las causas del fracaso de Doha, la representante negó responsabilidades estadounidenses y señaló que el punto muerto del diálogo se debe al "síndrome de quién va primero", en referencia a que ningún país quiere ser el primero en ceder en su postura.
Schwab recordó que EEUU puso sobre la mesa una propuesta sobre agricultura que logró consenso, pero que el resto de ofertas fueron "decepcionantes".
En un alegato al liberalismo económico y a la apertura de fronteras comerciales, Schwab señaló que la Ronda de Doha "es una oportunidad única para sacar a millones de personas de la pobreza", y recalcó que su paralización ha sido "una gran decepción para los que creen en el poder del comercio". Sin embargo, la representante esquivó las críticas chinas a las restricciones que EEUU hace a las exportaciones de productos de alta tecnología.
China tiene un interés muy específico en la Ronda de Doha que a veces va más allá de los intereses del G-20 y del G-33.
La representante de Comercio de EE.UU asegura que no puede haber un acuerdo con éxito en Doha si China no es un jugador fuerte.
El grupo del G-33 está formado por 46 países en desarrollo.
El G-20 lo componen 20 estados que se opone frontalmente a los subsidios agrícolas de los países desarrollados, principal motivo de la interrupción de las negociaciones de Doha. Interés por diálogo.
China es "clave" para el éxito de Doha, dice Schwab
Puede ejercer la influencia necesaria para reanudar el diálogo, interrumpido el pasado julio.