Las transnacionales chinas invirtieron en América Latina 15,000 millones de dólares durante el 2010, esto lo convierte en el tercer país inversor en la región, con 9% de participación, después de Estados Unidos (17%) y los Países Bajos (13%).
Y para este año, las inversiones chinas anunciadas alcanzan los 22,700 millones de dólares, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Más del 90% de la inversión del 2010 se dirigió a la extracción de recursos naturales, principalmente al sector de hidrocarburos y en menor porcentaje a la minería.
Destaca el caso de Sinopec, que realizó la mayor inversión al adquirir el 40% de las operaciones en Brasil de Repsol-YPF, por 7,111 millones de dólares. Las petroleras CNOOC y Sinochem también anunciaron importantes adquisiciones en Brasil y Argentina, respectivamente.
En minería destacan Chinalco y Minmetals (Perú) y Wuhan (Brasil).
Mientras, en telecomunicaciones están Huawei y ZTE, y en el sector automotriz BYD, Chery y Geely.
Por países, la IED china llega principalmente a Brasil, Argentina y Perú.
Sin embargo, en México y Centroamérica, la inversión china es casi irrelevante, con la única excepción de Costa Rica.
Según la CEPAL, habrá que esperar un tiempo para saber si se está en un ciclo transitorio o si existe nueva fase en las relaciones económicas, donde el elevado ritmo de intercambios comerciales se vea acompañado por niveles crecientes de inversión y ya no solo en recursos naturales, sino también en manufacturas, infraestructuras y servicios.