Tras confirmarse que la desaceleración económica que vive China no sólo continúa, sino que se agudiza, las autoridades del país piden confianza a la comunidad internacional para gestionar la coyuntura y pilotar un cambio de modelo.
La segunda economía mundial creció un 6,9 % en 2015, su tasa más baja en 25 años, y la constatación de que cada vez se ralentiza más ha vuelto a situar esta semana a la potencia emergente en el ojo del huracán.
Los mercados, los foros internacionales y los gobiernos de medio mundo siguen con atención lo que sucede en el gigante asiático, convertido en los últimos meses en un recurrente foco de incertidumbre.
Las dudas sobre China han provocado que el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebaje sus previsiones globales, han centrado las conversaciones en el Foro Económico Mundial de Davos y, junto con los bajos precios del crudo, han teñido de rojo las bolsas.
El crecimiento de 2015 fue cuatro décimas inferior al de 2014 y, para encontrar un precedente con un ritmo de expansión más lento, hay que remontarse a 1990, un año de paréntesis en la historia del desarrollo chino de las últimas tres décadas por las sanciones internacionales tras la represión a las protestas de Tiananmen de 1989.
Pese a que estos datos parecen haber tomado por sorpresa a muchos, lo cierto es que habían sido ampliamente anticipados por Pekín, que se había fijado como meta crecer "alrededor del 7 %", y se enmarcan en una tendencia a la desaceleración que el país arrastra desde 2010.
Las autoridades chinas llevan años proclamando la necesidad de un cambio en su modelo productivo para dar un mayor peso en la economía al consumo privado, en detrimento de la inversión y las exportaciones en las que se basaba hasta ahora, y este cambio estructural implica un crecimiento más moderado.
Incluso con esta transición en marcha, releyendo en las estadísticas del producto interior bruto (PIB) del gigante asiático conocidas esta semana, el economista Julian Evans-Pritchard, de la firma internacional de análisis Capital Economics, destacó indicios optimistas.