China será el segundo mayor consumidor del mundo en el 2014, sólo por detrás de EE.UU., gracias al aumento de la demanda de productos entre la cada vez más acomodada clase media.
El consumo casero de las familias chinas aumentará un 18% anualmente hasta el año 2014, frente a un 11% en el resto del mundo y el 2, 1% en Estados Unidos, según el estudio del banco Credit Suisse First Boston.
En 2004, el mercado de consumo chino era ya el séptimo del mundo en volumen total, por detrás de EE.UU., Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia.
Ese superávit, señaló, ha permitido a la región reducir su dependencia de capitales externos e incrementar el nivel de las reservas internacionales.
El informe destaca el fortalecimiento de las políticas y de los fundamentos macroeconómicos en muchos países, lo que ha facilitado el acceso de los gobiernos a emisiones de bonos en moneda local.