La OPEP y China iniciaron sus primeras conversaciones formales con el objetivo de garantizar el suministro del segundo consumidor de petróleo del mundo, así como un entorno favorable para la estabilidad de los precios.
Según un comunicado conjunto difundido ayer por la prensa estatal, "el crecimiento económico de China exige un suministro seguro y estable de energía, mientras las reservas y la producción de la OPEP seguirán subiendo, asegurando que habrá suficiente crudo para responder a la demanda creciente mundial en las próximas décadas".