Chrysler solicitó ayer a un juez de Nueva York que revise el próximo 21 de mayo la propuesta de venta de sus activos por $2.000 millones para poderse fusionar con Fiat.
Pero el juez del Tribunal de Quiebra, Arthur González, retrasó hasta mañana su decisión sobre si acepta la fecha después de que los abogados de los acreedores que se han negado a reestructurar la deuda de Chrysler solicitaron más tiempo para estudiar la propuesta.
Los acreedores, que representan un 30% de los $6.900 millones que adeuda Chrysler, se oponen a la venta de los activos por entender que favorece a acreedores situados jerárquicamente por detrás de ellos.
El grupo, que el pasado martes frustró los intentos de Chrysler y la Casa Blanca para evitar la quiebra del fabricante de automóviles al rechazar una oferta de $2.000 millones en efectivo a cambio de cancelar los $6.900 millones de deuda, también dijo que el valor real de Chrysler es $27.000 millones.
Los tres acreedores que han paralizado Chrysler son los fondos de inversión Oppenheimer Funds, Perella Weinberg Partners y Stairway Capital.
Los abogados de Chrysler dijeron a González que sin la rápida venta de los activos del fabricante, estos perderán valor y será imposible que la empresa se recupere, lo que afectará también a los proveedores.