Proyectos
- Correa impulsa la licitación de nuevos bloques en la zona sur, donde la actividad petrolera es prácticamente nula.
- Alberto Acosta, candidato a la Presidencia por una coalición de organizaciones indígenas y grupos de izquierda, se opone a la expansión de los proyectos mineros y petroleros.
- Rafael Correa se presenta a la reelección en los comicios del próximo 17 de febrero, frente a otros siete candidatos.
Cerca de 900 mil personas de todo el mundo se sumaron hasta ayer a una campaña por internet que pide al presidente de Ecuador, Rafael Correa, que no haya explotación petrolera en el territorio de la comunidad indígena de Sani Isla, en la Amazonía.
La iniciativa está impulsada por Avaaz, la mayor organización no gubernamental del planeta dedicada a movilizar a personas por internet sobre temas como el trabajo infantil, la corrupción o los derechos de la mujer.
"Como ciudadanos preocupados por el medio ambiente, le pedimos que tome medidas inmediatas para evitar la explotación petrolera en Sani Isla", dice la petición, dirigida al mandatario ecuatoriano, que se presenta a la reelección en los comicios del próximo 17 de febrero, frente a otros siete candidatos.
Correa aboga por ampliar las explotaciones petroleras y mineras, como fuentes de recursos para el desarrollo de Ecuador, aunque enfatiza que se empleará la tecnología más avanzada para el respeto al medioambiente.
En cambio, la petición le insta a "proteger la Amazonía de la devastadora explotación de petróleo, una amenaza letal a este hábitat impoluto y a la supervivencia de los pueblos indígenas que están resistiendo a las petroleras y aferrándose a sus tierras".
Sani Isla es una comunidad kichwa cuyo territorio abarca más de 37,000 hectáreas en las orillas del río Napo, una región amazónica considerada una de las áreas con mayor biodiversidad del mundo.
En su territorio hubo explotaciones petroleras a cargo de la compañía estadounidense Oxy, pero estas se paralizaron cuando la empresa salió del país en 2006 por una disputa con el Gobierno, según relataron líderes de la comunidad.
El llamado bloque petrolero 15 pasó entonces a manos de la estatal Petroamazonas.
El 13 de enero la asamblea general de la comunidad resolvió oponerse a cualquier nueva actividad petrolera en su territorio y se lo comunicó por carta a Petroamazonas, dijo a Efe Leonardo Oswaldo Tapuy Grefa, su presidente.
Según la comunidad, Petroamazonas había propuesto darles ayudas económicas a cambio de su consentimiento para realizar estudios sísmicos en la zona. La compañía aún no ha respondido a una petición de ofrecer su versión al respecto. Pedro Abramovay, director de Campañas de Avaaz, presentó el jueves a líderes de Sani Isla los resultados de la petición de apoyo a la comunidad.
Entonces eran 853,000 individuos, mientras que hoy la cifra había subido a más de 897,000.