LOS DATOS apuntan a que el actual ciclo solar tocará "fondo" este año. ¿Nos sirve esto para predecir el movimiento económico y de la bolsa de valores?.
Los ciclos solares se derivan del conteo de manchas solares (en inglés, "sunspots"). Estas reflejan explosiones nucleares gigantescas que abarcan miles de kilómetros cuadrados.
La evidencia estadística disponible apunta a que el incremento de la actividad solar tiende a coincidir, aunque de manera irregular, con fases de contracción económica, mientras que la disminución de la actividad solar coincide con los puntos de máxima actividad económica.
No soy el primer economista en detectar la existencia de una correlación entre los ciclos solares y los económicos: el mérito original corresponde al profesor inglés William Jevons, a finales del siglo 19.
Después de Jevons, otros estudiosos del tema han sugerido que los movimientos solares afectan incluso el estado de ánimo de las personas.
Los datos también revelan que la bolsa de valores evoluciona en ciclos, que se desarrollan a la par de los ciclos macro-económicos, aunque (otra vez) de manera inestable. En ocasiones, la fase de auge bursátil se adelanta por meses a la fase expansiva del ciclo económico, y en ocasiones se retrasa.
De aquí que los movimientos solares nos sirven para predecir, con cierto grado de aproximación, los movimientos bursátiles también.
Cifras del "National Geophysical Data Center" (NGDC) de los Estados Unidos indican que el último "tope" o punto máximo del ciclo solar ocurrió en el año 2000, cuando se detectaron 119.6 manchas.
Entre ese año y el 2001 las economías de los EU y de otros países se contrajeron y también cayeron de manera generalizada los promedios bursátiles, fenómeno que culminó en el año 2002.
Los ciclos solares duran un promedio de 11 años, aproximadamente. De ello preveo que el próximo fondo se tocará este año 2006. Datos preliminares de la NGDC lo confirman: se detectaron solamente 15.4 manchas solares en enero, uno de los niveles de actividad más bajos medidos desde el año 1997.
¿Nos anuncia el sol que estamos llegando al clímax de la expansión económica? Así parecen confirmarlo el Fondo Monetario Internacional y otras entidades, que pronostican que este año la economía mundial continuará creciendo, aunque a un menor ritmo que el logrado en el 2005.
La pérdida de dinamismo económico mundial se atribuye por lo general al aumento combinado de la inflación y las tasas de intereses. Ambos factores son un producto “natural” del ciclo económico.
¿Y la bolsa? Los principales promedios bursátiles están estancados desde hace más de 2 meses. Es posible que ello sea un prematuro síntoma del inicio de una fase de desaceleración bursátil, la que podría extenderse, con altibajos, por algunos años más, y a la que probablemente seguirá una nueva contracción.
(*) Roberto N. Méndez es profesor de economía y en la Universidad de Panamá y socio de Consultores del Istmo (consultoresdelistmo@lycos.com).
Ciclo solar toca fondo ¿Se afectará la bolsa de valores?
En ocasiones, la fase de auge bursátil se adelanta por meses a la fase expansiva del ciclo económico.