No hay comida para tanta gente. La crisis alimentaria que hoy afecta al mundo muestra una tendencia a mantenerse en los próximos 15 años, y Panamá no escapa a esa realidad.
Esto ha motivado que economistas y asesores internacionales le recomienden al Gobierno "establecer políticas alimentarias permanentes y no partidistas".
Alexis Soto, asesor económico de la Organización Nacional Agrícola, manifestó que "el Gobierno ha actuado con inmediatez para enfrentar la crisis y la seguridad alimentaria del país".
Sin embargo, aclaró que esto solo se logra con políticas a largo plazo, por lo que se opone a la importación de los productos "Compita", alegando que provocan una disminución anual en el hectareaje de los cultivos.
Por su parte, Ilka M. Esquivel, asesora internacional de Seguridad Alimentaria y Nutrición, señaló que los niños panameños "se están muriendo de hambre", pues la población indígena y campesina que vive en pobreza o pobreza extrema representa el 40% de los panameños.
Dijo sorprenderse por la situación de pobreza del país, que en su opinión se equipara a la de Guatemala.
Paradoja.
La tasa anual de crecimiento del sector agropecuario en el país es de 9%, aunque este año podría llegar al 14%, aseguró Guillermo Salazar, ministro de Desarrollo Agropecuario.
Salazar sostuvo que actualmente "estamos apoyando la producción de arroz, maíz, frijol, carnes y leche".
En Panamá, agregó el funcionario, no cultivamos granos como trigo y cebada, pero podemos buscar otras alternativas, como la yuca. Añadió que el Gobierno busca incentivar la producción agropecuaria a través de semillas certificadas, pastos mejorados, entre otros.
Salazar sostuvo que estos programas se desarrollan a través del fondo de garantía, competitividad agropecuaria y solidaridad alimentaria.
Mientras, la FAO revela que a causa del aumento de los precios, se prevé que el gasto por importar alimentos de los países será un 40 % más alto que en el 2007.