D esde hace meses, mantener un auto se ha vuelto una gran hazaña, ya que la situación económica se ha puesto tan difícil, al grado de obligar a algunas personas a reducir el uso de su vehículo.
Esto se debe a los altos costos del combustible, los cuales alcanzan los $4.00 el galón.

En consecuencia, más de un panameño tiende a gastar diariamente entre 8 y 10 dólares para poder circular por la ciudad.
A continuación detallamos algunos hábitos suministrados por expertos mecánicos, que puedes practicar para reducir los altos costos en el consumo de diésel y gasolina.
Presión de las ruedas:
Uno de los factores que más influye en el exceso de consumo de combustible es la baja presión de los neumáticos. Unas llantas con presión inferior a la recomendada por el fabricante provocan un aumento de la zona de rodadura con el asfalto, lo que aumenta la resistencia y por lo tanto, exige un mayor gasto de gasolina.
De modo que se recomienda controlar la presión de los neumáticos por su seguridad y su bolsillo.
También se debe controlar el nivel de desgaste y su cambio cuando supera la marca de seguridad.
Revisiones y cambio de aceite:
Estamos en crisis y esto lo están notando en los talleres, ante la reducción en el número de revisiones anuales que realizan. Pese a esto, es de suma importancia realizar anualmente la revisión del vehículo y emplear aceites de calidad, ya que reducen el consumo de combustible y prolongan la vida del motor.
Prescindir de las revisiones anuales puede traer consigo un funcionamiento menos eficiente del motor con mayor gasto de gasolina, o incluso averías graves que conllevan costosas reparaciones.
No superar las 1,500 o 2,000 revoluciones (en diésel).
Conducir a bajas revoluciones, especialmente en vehículos diésel, reduce en gran cuantía el consumo de combustible, además, nos aseguramos de cuidar y prolongar la vida del motor.
Usar el freno motor:
Más de un conductor, al encenderse la luz verde del semáforo, da un acelerón hasta llegar al siguiente semáforo en rojo, donde se ve obligado a frenar bruscamente.
Esto es un derroche de gasolina. Un modo de ahorrar en combustible (y frenos) es usar el freno motor, es decir, anticiparse a la frenada dejando de acelerar y haciendo funcionar el freno motor.
Conducir a la velocidad adecuada:
¿Has comprobado el ahorro en gasto de gasolina durante el tiempo que se mantuvo la reducción del límite de velocidad máxima de 120 a 110 kilómetros por hora? Depende del vehículo, pero en la mayoría, la velocidad más eficiente está entre los 110 y 120 kilómetros por hora en carretera abierta.
Circular con la ventanilla cerrada:
Si se circula con las ventanas cerradas, mejora la aerodinámica (resistencia al aire) de su auto y consume menos combustible.
Fijar el climatizador a una temperatura moderada tanto en invierno como en verano. Es tentador en verano, cuando entras a las 2 p.m. en el carro que ha estado bajo un sol abrasador, encender al máximo el aire acondicionado, tan tentador como ineficiente. Esto aumenta el consumo de combustible; evítelo.
Circular en la marcha más alta.
A mayor marcha de circulación, menor consumo, así de simple, con esto disminuirás su consumo de combustible en su auto.