La Confederación Mundial del Trabajo (CMT) sugirió al Fondo Monetario Internacional (FMI) que no saque de la agenda de discusión la propuesta de control sobre los flujos de capitales privados, instrumento que procuraría una mejor distribución de las riquezas en los países del tercer mundo.
El FMI "se privaría de un instrumento decisivo si descarta" por completo la idea de discutir el tema en el Comité provisional.
"Ya es hora de que se acabe con la práctica que consiste en socializar las pérdidas y privatizar los beneficios", advirtió el CMT, en clara alusión a las políticas económicas del FMI con respecto a los países en vías de desarrollo, sobre todo los latinoamericanos. Cuestionadas siempre por sectores obreros, estas políticas sugieren que el camino hacia el desarrollo económico de estos países es el de la privatización de los servicios públicos y sociales que actualmente brindan estos estados.
En un álgido comunicado dirigido a la junta directiva del comité provisional del FMI, reunido recientemente, el CMT opinó que "la intención manifestada por el FMI de responsabilizar al sector privado en caso de crisis merece ser fomentada".
Para la CMT urge la aprobación de este instrumento por parte del FMI, pues "la brecha entre ricos y pobres no deja de crecer".
La CMT citó cifras del informe anual del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) que señalan que existe una disparidad salarial entre el 20% de los habitantes de los países más ricos y el 20% de los habitantes de países más pobres. En 1960 esta disparidad era de 30 contra 1, actualmente es de 74 contra 1.
El CMT, que representa a 26 millones de trabajadores en todo el mundo, "solicitó a las instancias del FMI que admitan definitivamente que no se puede mantener la preocupación social al margen de los debates económicos".
"Si el FMI está decidido realmente a oponerse a ello (la riqueza de pocos, pobreza de muchos) la nueva arquitectura financiera que se debe implementar debe tener en cuenta los criterios sociales fundamentales, en pie de igualdad con los fundamentales de la economía", sostiene el CMT.
El comunicado advierte que "el único objetivo legítimo de la economía es el bienestar del mayor número de personas, y no el enriquecimiento de una minoría "o el respeto de la biblia neoliberal".
Los programas de ajuste deberían incluir explícitamente el impacto de las medidas propuestas sobre la situación social y económica de los trabajadores y de los pobres, explica el CMT.
El organismo obrero sugiere que "las cartas de intenciones deberían constar de un capítulo sobre la construcción de redes de seguridad social u otras medidas correctivas encaminadas a contender con los efectos negativos de reforma sobre los grupos de la sociedad".
De igual forma, el CMT considera que el modo de enfocar el control de los déficits presupuestarios y de la inflación debería plasmarse al nivel del progreso social.
Combatir la corrupción y la mala gobernabilidad, según el CMT, debe ser uno de los puntales de los organismos monetarios internacionales, pues esta también es una forma indirecta de reducir la pobreza de nuestros países.
Por otra parte, el CMT respaldó la reciente decisión del FMI de apoyar la suspensión de los pagos de intereses a la deuda externa de Ecuador e insta a este organismo internacional a que formule principios claros sobre esta medida.