Los supuestos cobros exagerados de los colegios particulares en las matrículas, la venta de uniformes y otros artículos de uso escolar, denunciados por la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) y por las cuales el comisionado Rafael Carles fue demandado por la Asociación Nacional de Colegios Particulares, fueron reafirmados ayer de forma enérgica por
Marcos Muñoz, secretario de prensa y propaganda de la Confederación Nacional de Padres de Familia de Escuelas Primarias.
Durante el desarrollo de la IV Conferencia Regional de Consumidores, que se realiza en esta ciudad, Muñoz denunció que por medio de la coacción y la intimidación, los colegios particulares obligan a los padres de familia a comprar todos los útiles escolares, incluyendo los uniformes, zapatos, libros y hasta la ropa interior en sus instalaciones, impidiéndoles que puedan elegir otro almacén, donde quizás se encuentren más baratos.
Como si fuera poco, dijo, imponen la matrícula que mejor les parezca, sin que nadie los controle "ni se atreva a ponerle el cascabel al gato" y los padres de familia, así como sus acudidos han pasado a ser un simple instrumento de lucro y se ha dejado a un lado la espiritualidad de la educación.
Lo peor de todo, enfatizó Muñoz, es que el acudiente que se rebele contra esta explotación, corre el riesgo de que le expulsen a su hijo.
Denunció igualmente que los colegios particulares no cumplen con la Ley Orgánica de Educación, la cual exige que las escuelas incentiven la formación de asociaciones de padres de familia y se niegan a cumplir este mandato, porque saben que así es más fácil imponer sus dictámenes, lo que les ha permitido "exprimir a los padres de familia" que buscan una mejor educación para sus hijos.
Muñoz manifestó que ya es hora de que intervengan es este caos, el Ministerio de Educación, la CLICAC y todos los entes involucrados con la formación escolar y el libre mercado, sobre todo porque estos abusos se dan a ciencia y paciencia de la Dirección de Colegios Particulares.
Destacó que desde hace varios años se han denunciado estas irregularidades, pero "no ha habido forma de que esta actitud de las escuelas particulares de querer tener un mercado cautivo, se detenga".
Recalcó que llegó el momento de que los padres de familia se organicen para protegerse, sobre todo porque son grandes consumidores que anualmente gastan miles de dólares en la preparación académica de sus hijos y no descartó que para el próximo período escolar se realicen protestas y denuncias sobre este tema.