España colocó 3,537 millones de euros (4.9 millones de dólares) en una exitosa subasta de deuda a largo plazo, en la que la oferta duplicó la demanda.
El Tesoro vendió 2,487 millones (3.6 millones de dólares) en obligaciones a diez años, con un interés del 5.5%, un tímido aumento con respecto al 5.2% de la anterior subasta de marzo.