El Congreso de Colombia aprobó ayer una reforma tributaria pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con la que el gobierno obtendrá recursos adicionales por unos 712.5 millones de dólares en el 2004, por debajo de los 1,000 millones que esperaba originalmente.
La reforma fiscal es vital para que Colombia cumpla con metas de disminución del déficit fiscal pactadas con el FMI en un acuerdo a dos años, firmado en enero pasado, y para alejar al país del riesgo de entrar en una cesación de pagos de su deuda pública, de 41,000 millones de dólares.
"El Congreso votó un proyecto muy importante para el gobierno nacional, esto nos daría unos 2 billones de pesos (adicionales); de todas maneras quedamos con un déficit de más de 800,000 millones de pesos, pero nos sentimos complacidos con lo que fue aprobado", dijo el director de la estatal Dirección de Impuestos Nacionales (DIAN), Mario Aranguren.
El proyecto tributario obtuvo el visto bueno del legislativo, y fueron excluidas las propuestas del gobierno de aumentar una tarifa diferencial del impuesto a las ventas (IVA) de 7 %, así como de establecer un gravamen a las pensiones.
"Se privilegió no gravar el consumo ni el IVA, que es realmente el impuesto que más recae sobre los débiles y, ubicando la tributación en el capital y en la renta", explicó el legislador Oscar Darío Pérez.
También es culpable el sector servicios, cuyos precios subieron un 2.4%, principalmente las tarifas de los hoteles y restaurantes, que ya habían aumentado en 2002 con la puesta en circulación del euro. En noviembre experimentaron una alza del 3%.
Sin embargo, los precios de los derivados del petróleo, responsables de la inflación a comienzos de año, se moderaron a partir de septiembre.
La actual tasa de inflación también se debe a "la lentitud" con que los industriales traducen "la baja de los precios de las importaciones a los precios al consumo", apunta Klaus Regling, director general de Asuntos Económicos de la Comisión Europea.
Los productos industriales "aún no han reaccionado totalmente a la apreciación del euro y la debilidad de la demanda", subraya.
Pero el índice de precios al consumo debería moderarse próximamente: "La apreciación del euro a va contener los precios de la energía y la inflación debería situarse por debajo del 2% en el primer trimestre de 2004", pronostica Florence Béranger, de CDC-Ixis.
Durante esos meses debería registrar un "1,8% de media", prevé también Susana García Cervero, economista de la Deutsche Bank.